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ADVERTENCIA: Desde Misterios de Cádiz queremos dejar CONSTANCIA del PELIGRO que supone intentar entrar por estos túneles desde cualquier acceso sin el previo CONSENTIMIENTO y PERMISO de las AUTORIDADES y con el equipo de trabajo necesario.

De igual modo queremos ADVERTIR a todas aquellas personas, sobre todo NIÑOS,  que tengan en mente la idea de entrar por algunos de los accesos, que estarían cometiendo una INFRACCIÓN ante la ley si se produce algún tipo de VANDALISMO o DESTRUCCIÓN sobre cualquier lugar público de la ciudad.
Misterios de Cádiz NO ACONSEJA bajo ningún concepto entrar por estos túneles sin los medios y permisos necesarios.
Seamos CONSCIENTES y RESPONSABLES y RESPETEMOS nuestro Patrimonio Histórico. Gracias.
Cristina Álvarez

"Pasadizos subterráneos bajo nuestros pies"

Artículo escrito por Cristina Álvarez

Muchas son las oscuras leyendas que nos rodean y pocas las que después de tantos años de investigación y para nuestra sorpresa, salen a la luz aplastando la imaginación y dando paso a la realidad.

    Los hechos nos conducen a Cádiz, ciudad trimilenaria y colmada por distintas civilizaciones y culturas y en donde el peso de la historia recae sobre sus viejas y sombrías calles del casco antiguo de la ciudad. Y en esta ocasión, en sus entrañas, bajo el suelo gaditano.

 

    Y es que en la ciudad de Cádiz han sido muchas las leyendas que han ido traspasando de boca en boca, de generación tras generación, acerca de unas cuevas y túneles subterráneos por los que se podía atravesar la ciudad, siendo objeto de aventuras para todo el que lograba encontrar la entrada y conseguía recorrerlos.

 

    Niños perdidos encuentran a "doce árabes" reunidos alrededor de una mesa jugando a las cartas, tesoros escondidos, piratas que se refugiaban en ellos y los utilizaban como vías de escape, brujas y hechiceras que hacían de las cuevas su hogar... Son las, popularmente conocidas como, "Cuevas de Mariamoco".

Por cortesía de Germán Garbarino
Por cortesía de Germán Garbarino

"La Delegación de Cultura nos pidió pruebas tangibles y científicas. Se contrató a una empresa de alto prestigio internacional que hizo un georadar y una gavimetría y demostramos con estas pruebas científicas que ahí abajo están"

    Afirmaba el gerente del museo de la Casa del Obispo en Cádiz, Germán Garbarino, quien asegura que desde su empresa, Monumentos Alavista, fueron quienes investigaron y documentaron la existencia de estos pasadizos subterráneos, saltando así la noticia en diferentes cadenas de televisión y principales periódicos de tirada nacional.

¿Quiénes y para qué crearon estos túneles y pasadizos?

    Gran parte de esta red de túneles fueron construídas por los romanos como sistemas de alcantarillado y para unir edificios importantes como el Anfiteatro Romano, las Puertas de Tierra, Castillo de la Villa, Casa del Obispo, etc. Posiblemente a los que sólo podían acceder personas con cierto prestigio dentro de aquella sociedad.

    Galerías de túneles romanos que posteriormente han sido reutilizados en las diferentes épocas de la historia. Vías de escapes, minas y contraminas, refugios para defenderse del enemigo, para movimientos de tropa por la ciudad, para el contrabando, etc.

 

    Utensilios usados en los años 30, vestigios de restos romanos, restos de mármoles, restos de columnas romanas, estatuas, monedas de bronce, restos del siglo XVIII y XIX, restos musulmanes, etc, forman parte de las distintas pruebas que se aportaron para demostrar  los años de historia y de reclamo turístico que tenemos bajo nuestros pies. Fotografiados ante notario y dejados posteriormente in situ.

 

 

Expedición en los túneles
Expedición en los túneles
Expedición en los túneles
Expedición en los túneles

"Unos niños se pierden por estas cuevas y encuentran a doce moros jugando a las cartas"

    En Cádiz siempre se ha hablado de tesoros enterrados por la ciudad y quizás fue gracias a la popular leyenda de los doce moros jugando a las cartas la que sacó a flote unos restos de un valor mayormente histórico. La leyenda de los doce moros jugando a las cartas viene a raíz de unas publicaciones en el diario haciendo referencia a unos niños de temprana edad que se adentraron en una de estas cuevas y tras llevar tres días perdidos, aparecieron por la playa, asegurando que vieron a doce moros en una oscura sala jugando a las cartas alrededor de una mesa.

 

    Así comienza a convertirse una leyenda en realidad cuando las pesquisas llevaron a Germán Garbarino a descubrir que los doce moros a los que hacía referencia estos niños, se trataba de un grupo escultórico de doce estatuas de mármol, quizás representando a los doce apóstoles de Jesús. Doce estatuas alrededor de una mesa ennegrecida, todo aquello en el interior de una cripta de enterramiento  de la que aún no se sabe su procedencia.

"Uno de tantos testimonios de personas que se adentraron por estos subterráneos"

    Me contaba Felipe Marín, uno de tantos niños protagonistas que se adentraron por estas cuevas, su experiencia vivida en ellas mientras conversábamos sobre el tema. Me narraba lo siguiente:

 

    "Fuimos bordeando Cádiz, saliéndonos de los márgenes del barrio sin que nuestros padres supiesen nada. Éramos unos niños de 12 ó 13 años. Éramos un grupo de cuatro chicos y una chica y fue una gran aventura porque teníamos que entrar por los terrenos de RENFE, había vigilantes, llevábamos linternas, cuerdas e incluso recuerdo que llevábamos hasta un pequeño botiquín, todo para nuestra gran aventura (comenta Felipe entre risas). Una vez saltadas las vías y buscar las murallas, conseguimos entrar por un pequeño hueco, que sería un lateral de las Puertas de Tierra. Estuvimos atravesando las entrañas del barrio de Bahía Blanca. Recuerdo que era una entrada que se dividía en dos pasillos, decidimos ir por el más cómodo andando y no tenía más misterio que las cucarachas que veíamos. Pero decidimos ir hacia otra y recuerdo que vimos un pequeño habitáculo en el suelo, no mayor de medio metro de alto por medio metro de ancho. Entramos y primero accedimos a un sitio un poco más grande, cada vez íbamos más agachados, luego a gatas y terminamos curiosamente, arrastrados en el suelo de uno en uno como si fuéramos una gran oruga. Notamos cómo el suelo empezaba a empaparse y a correr agua y nos asustamos cuando notamos que nos faltaba el aire. Muchas veces pienso que si no hubiésemos podido dar media vuelta, no nos hubiesen encontrado nunca porque era un secreto de cinco niños y jamás nos hubieran encontrado.

    Como nos faltaba el aire, empezamos a notar que perdíamos el sentido del tacto, nos dio miedo y fuimos retrocediendo a gatas hacia atrás porque no podíamos darnos la vuelta. Poco a poco fuimos saliendo hasta llegar a la salida y nos fuimos totalmente embarrados hacia nuestro barrio intentando dar explicaciones a nuestros padres de cómo llegamos en esas condiciones.

Más adelante, de mayor me enteré que se trataba de minas y contraminas y muchas de ellas estaban por debajo del nivel del mar con lo cual, con las subidas de marea posiblemente se inundara.

La experiencia fue bonita porque nos hizo conocer otra parte de Cádiz".

 

 

De Izq a Drcha, Felipe Marín junto al Gerente de Monumentos Alavista
De Izq a Drcha, Felipe Marín junto al Gerente de Monumentos Alavista

"Mariamoco; la gitana que le dio nombre a estas cuevas"

Gitanos que vivieron en los glacis. Foto extraída de www.memoriasdecadiz.es
Gitanos que vivieron en los glacis. Foto extraída de www.memoriasdecadiz.es

    La noticia causó estragos en la ciudad, sobre todo en aquellas madres que atemorizadas ante el suceso, amenazaban a sus hijos que la bruja que vivía en las cuevas se los iba a comer si se acercaban.

    Y es que estas cuevas eran utilizadas por indigentes, gitanos y personas que no tenían un techo bajo el que vivir y cobijarse. Mariamoco era tan sólo una coartada para que los niños no se acercaran a este laberinto de túneles. Una gitana que imaginamos recibió aquel apodo por las vestiduras y las condiciones en las que vivían.

"En busca del hombre pez de Liérganes para encontrar el acceso a los túneles"

Ilustración del hombre pez de Liérganes. Extraída de internet con montaje realizado por "Misterios de Cádiz"
Ilustración del hombre pez de Liérganes. Extraída de internet con montaje realizado por "Misterios de Cádiz"

    La leyenda del hombre pez proviene de Cantabria. Francisco de la Vega, un joven que desapareció de las aguas del río Miera y fue encontrado y rescatado por unos pescadores en las costas gaditanas. Francisco de la Vega apenas pronunciaba alguna palabra, pero tan sólo recordaba un nombre; "Liérganes". Y para la sorpresa de los pescadores, la piel del joven estaba llena de escamas, como si de un sirénido se tratase.

    Se rumorea que para acceder a las entradas de los túneles hay que encontrar la cara de un hombre pez en los edificios más destacados de la ciudad en aquella época, código que ya utilizaban los masones para localizarlas y utilizarlas como vía de escape.

    Si adquirimos un mapa de Cádiz y señalamos los edicifios más emblemáticos y posteriormente colocamos el mapa de las rutas de los túneles, comprobamos que tienen una curiosa coincidencia.

 

    Hoy en día, el acceso a estas cuevas sigue siendo un misterio para muchos y un privilegio para pocos.

    Lugares como la estación de RENFE o la playa de Santa María del Mar, entre otros muchos, han sido claves para el acceso a los túneles.

    Actualmente las entradas están selladas por orden del Excelentísimo Ayuntamiento de Cádiz.

Entrada a los túneles. Por cortesía de Germán Garbarino
Entrada a los túneles. Por cortesía de Germán Garbarino

    Tenemos constancia que a través de alcantarillas y casas particulares aún se puede acceder, como es en el caso de la calle Tamarindos cuyo número omitiremos por respeto a sus vecinos.

Acceso por alcantarilla. Por cortesía de Germán Garbarino
Acceso por alcantarilla. Por cortesía de Germán Garbarino

"Aún estamos tramitando los permisos oportunos con el Excelentísimo Ayuntamiento de Cádiz"

 

    Repite una y otra vez el gerente de Monumentos Alavista tras nuestra pregunta de cuándo se conseguirá poner en valor los túneles subterráneos. Y es que, actualmente, aún seguimos sin saber los verdaderos motivos que llevan al Ayuntamiento de Cádiz a ser persistentes en su negativa a la puesta en valor de los túneles.

 

    Según las investigaciones de la empresa Monumentos Alavista, se podría visitar un tramado de más de dos kilómetros de longitud, cómodamente practicables y sin ningún tipo de peligro.

 

    Fenicios, romanos, soldados de la época napoleónica, masones... y hasta prófugos de nuestra guerra civil tuvieron la oportunidad de adentrarse en las entrañas de Gades.

 

    La lucha por la puesta en valor continúa. Mientras tanto, las ratas serán las únicas privilegiadas en recorrer el pasado de miles de años de historia a través de los ocultos y misteriosos túneles de Cádiz.

 

Cristina Álvarez

Comentarios: 3
  • #3

    paloma (martes, 29 agosto 2017 21:25)

    Buenas tardes.
    Se pueden visitar estos túneles?

  • #2

    Smith (martes, 12 abril 2016 17:30)

    3

  • #1

    Pablo (viernes, 12 junio 2015 12:33)

    Muy buena página... No la conocía, pero la recomendare a mis amigos. Un saludo y genial trabajo

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